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Cómo organizar un recibidor pequeño (y dónde dejar los abrigos mojados)

Cuelgue los abrigos en ganchos a dos alturas, deje los mojados separados y con aire alrededor, no apretados contra la pared. Sume una alfombra lavable en la puerta, un espejo para alargar el pasillo, una luz cálida y una bandeja para las llaves. Con eso el recibidor aguanta el invierno.

¿Por qué el recibidor se desordena justo en noviembre?

Porque en noviembre entra todo junto: abrigos, bufandas, paraguas, mochilas y zapatos con agua. Lo que en septiembre era una silla con una chaqueta, ahora es una montaña que nadie quiere tocar.

No es una impresión. Según los valores climatológicos normales de AEMET para Jerez de la Frontera Aeropuerto, en noviembre caen 96 mm de lluvia repartidos en unos 6,9 días de lluvia, con una humedad relativa media del 75 % y una temperatura media de 14,9 °C. Es el segundo mes más lluvioso del año, después de diciembre.

¿Dónde se cuelgan los abrigos si no hay armario en la entrada?

En ganchos, a dos alturas. Los de arriba para los abrigos de los adultos; los de abajo, a un metro del suelo, para que los chicos cuelguen la mochila y el anorak sin pedir ayuda. Un perchero de pared ocupa centímetros y resuelve la escena de las seis y media.

Deje un gancho libre a propósito: es el de la visita, y también el del abrigo que llega mojado y no conviene apretar entre los demás.

¿Qué hacer con los abrigos y los paraguas mojados?

Separarlos y darles aire. Un abrigo mojado colgado contra la pared, entre otros dos, tarda días en secarse y deja la pared fría y húmeda. Mejor en el gancho del extremo, abierto, y con la ventana del pasillo entreabierta un rato.

La OMS, en su guía sobre humedad y moho en interiores, lo resume así: lo más importante para evitar efectos en la salud es prevenir o reducir al mínimo la humedad persistente y el crecimiento microbiano en las superficies interiores. Un paraguas cerrado en un rincón oscuro es, en pequeño, exactamente eso.

El paraguas, abierto en la bañera o en la terraza hasta que escurra, y recién después al paragüero. Los zapatos, fuera de la caja y cerca de la puerta hasta el día siguiente.

¿Cómo se ve más grande un recibidor estrecho?

Con un espejo y con el suelo despejado. Un espejo grande en la pared larga duplica la luz que entra por la puerta y hace que el pasillo no termine en un muro. Si el pasillo es un túnel, cuélguelo al fondo.

Todo lo que se pueda colgar, colgado; el suelo, para pisar. Tres cosas en el suelo ya parecen diez en un recibidor de un metro de ancho.

¿Qué luz conviene en la entrada?

Una luz cálida, encendida antes de que lleguen. A las seis y media de la tarde ya es de noche, y entrar a una casa oscura cansa más que el día que uno tuvo.

Si la entrada da a un pasillo, deje una luz pequeña encendida al fondo: de noche nadie camina a tientas y de paso la casa se siente despierta.

¿Dónde van las llaves para no buscarlas cada mañana?

En una bandeja, siempre la misma, a la altura de la mano y al lado de la puerta. Llaves, gafas, el abono del autobús y poco más: si entra de todo, en una semana es otro cajón de desorden.

Al lado, una cesta para lo que va y viene: guantes, gorros, la bufanda que nadie reclama. Y una alfombra lavable en la puerta, que recoge el agua y se mete en la lavadora. El yute es precioso, pero en la entrada de invierno conviene dejarlo para el salón.

Preguntas frecuentes

¿Qué alfombra aguanta el agua en la entrada?
Una lavable y antideslizante, que se pueda meter en la lavadora cada quince días. Las de fibra natural, como el yute, se manchan y tardan en secar: mejor en una zona seca de la casa.
¿Se puede colgar un espejo justo enfrente de la puerta?
Sí. Refleja la luz que entra y hace la entrada más amplia. Si prefiere no verse al abrir, cuélguelo en la pared lateral o al fondo del pasillo.
¿Cómo evito que la entrada huela a humedad?
Que los abrigos y los paraguas mojados tengan aire alrededor, ventilar unos minutos al día y no guardar nada húmedo dentro de cajas o armarios cerrados.

Son ideas de decoración y de orden. Si aparecen manchas de moho o la humedad vuelve siempre al mismo punto, conviene buscar la causa, como una filtración o una ventilación insuficiente, antes de tapar nada.

Fuentes