Para quien necesita orden: un lugar para cada cosa, a la vista y sin esfuerzo
Un lugar para cada cosa, cerca de donde se usa, y que guardar lleve menos de un gesto. Cajones divididos, frascos de vidrio, un gancho por persona y cestas que se apilan. Si a usted el desorden le quita la calma, no es manía: es que el orden la deja descansar.
Ordenar no es una manía
Hay personas que no pueden sentarse si la encimera está llena. Para ellas, el orden no es estética: es lo que deja que la cabeza se apague. La buena noticia es que no hace falta ordenar más, sino que la casa se ordene casi sola.
La regla de los dos minutos, al revés
David Allen, en Getting Things Done (2001), propone hacer en el momento lo que lleva menos de dos minutos. En casa funciona igual: si guardar algo lleva más que eso, se queda afuera.
Por eso cada cosa tiene que tener su lugar cerca de donde se usa, sin tapas difíciles ni cajas detrás de otras cajas.
Cajones que no se revuelven
Un cajón sin divisiones se desordena en una semana. Con separadores, cada cosa vuelve a su hueco sin pensar, y abrirlo da gusto.
Lo que se ve, ordenado
En la cocina, los frascos de vidrio iguales muestran qué hay y qué falta sin abrir nada. Los paños doblados en una pila y las tazas en fila hacen el resto.
Un gancho por persona
Cuando cada uno tiene su gancho en la entrada, las mochilas y los abrigos dejan de terminar en la silla. A la altura de los chicos, también ellos cuelgan lo suyo.
Cestas que se apilan y estantes despejados
Cestas iguales, una por tipo de cosa (mantas, pijamas, calcetines), y un estante con pocas piezas y aire entre ellas. Lo repetido calma; lo amontonado, no.
Preguntas frecuentes
- ¿Cómo mantengo el orden con niños o con pareja desordenada?
- Haciéndolo fácil para los demás: ganchos a su altura, cestas sin tapa y un lugar claro para cada cosa. Lo que cuesta guardar, nadie lo guarda.
- ¿Cestas iguales o distintas?
- Iguales. La repetición se ve ordenada aunque adentro haya de todo.
- ¿Por dónde empiezo?
- Por un solo cajón. Si queda bien en diez minutos, da ganas de seguir con el siguiente.
- ¿El vidrio es buena idea en la cocina?
- Sí: deja ver qué falta, no guarda olores y se lava fácil. Si hay niños pequeños, póngalo en estantes altos.
Son ideas de decoración y orden. Si la necesidad de orden le causa angustia o le ocupa mucho tiempo del día, vale la pena hablarlo con un profesional de la salud.